Gafas y protección ocular
Mirar al Sol sin las gafas de eclipse homologadas puede producir daños irreparables en la visión

Cómo ver un eclipse
de forma segura
Es importante y obligatorio protegerse los ojos con gafas homologadas de eclipse para observar un eclipse solar, ya que mirar directamente al Sol puede causar daños graves e irreversibles en la visión. La observación segura de un eclipse solar requiere seguir estrictamente unas normas básicas de seguridad. Durante todas las fases parciales del eclipse —es decir, desde que la Luna comienza a cubrir el Sol hasta que vuelve a descubrirlo— es obligatorio proteger los ojos en todo momento. La única excepción es el breve instante de la totalidad, cuando la Luna oculta por completo al Sol y se hace de noche; únicamente entonces puede observarse el fenómeno sin protección y hasta que termine la totalidad.
Para una observación segura es imprescindible utilizar gafas especiales homologadas y certificadas para la observación solar, son muy económicas de adquirir. Ningún otro tipo de gafas, filtros caseros, cristales de soldador, radiografías, cd, dvd o instrumentos improvisados, no ofrecen la protección necesaria para proteger la visión, ya que se podrían producir daños irreparables en la retina, en la córnea y en el cristalino.
Tampoco debe observarse el Sol de manera directa a través de telescopios, prismáticos, cámaras, teléfonos móviles u otros dispositivos ópticos o electrónicos sin los filtros adecuados homologados, ya que pueden concentrar la luz solar y causar daños oculares graves como ceguera permanente.
Incluso utilizando gafas certificadas, se recomienda realizar la observación en intervalos muy breves y de forma intermitente, con exposiciones máximas de 1-2 minutos evitando fatiga ocular y verificando que las gafas están siempre en buen estado.
¿Qué gafas debo usar?
Según la Comisión Nacional del Eclipse del Gobierno de España
EN ISO 12312-2:2025
y marcado CE

1. Deben cumplir la norma EN ISO 12312-2:2025.
Es el requisito más importante. Sólo esta norma certifica que el filtro bloquea:
-
Prácticamente toda la luz visible (solo deja pasar entre 0,0032 % y 0,000061 %).
-
Toda la radiación ultravioleta (UV).
-
La radiación infrarroja (IR) dentro de límites seguros.
-
La luz debe estar uniformemente distribuida y el filtro sin defectos.
2. Compradas en la Unión Europea
Las gafas deben contar con el marcado CE auténtico. Éste debe ser visible, legible e imborrable, además de estar respaldado por ensayos reales en laboratorio. No basta con que esté impreso, si no hay pruebas, el marcado no es válido.
3. Etiquetado revisado
Las gafas deben incluir:
-
Nombre del fabricante.
-
Advertencias sobre el peligro de mirar al Sol sin protección.
-
Instrucciones de uso y conservación.
-
Fecha de caducidad, si aplica.
Si falta esta información, no las uses. Si no incluyen estos datos, no ofrecen garantías de seguridad y no deben usarse.
4. Físicamente examinadas
Antes de usarlas, comprueba que el filtro:
-
No esté rayado, doblado o suelto.
-
No tenga manchas, burbujas o zonas más claras.
-
Esté bien sujeto a la montura o al cartón.
Un solo defecto puede dejar pasar demasiada luz y dañar la retina y tu visión.
Cualquier defecto, por mínimo que sea, puede comprometer la protección y causar daños severos en la retina y la visión.
5. Compralas a distribuidores fiables y homologados
La Comisión recomienda acudir a:
-
Tiendas de material astronómico
-
Planetarios
-
Asociaciones astronómicas
-
Entidades científicas certificadas
-
Distribuidores reconocidos que certifiquen sus productos
Evita compras sin garantía, especialmente en plataformas donde no se verifica la autenticidad del marcado CE o la norma ISO.

En resumen
Debes usar SOLO las gafas de Eclipse que indiquen claramente “EN ISO 12312‑2:2015”, con marcado CE auténtico, buen etiquetado y sin defectos físicos.
Todo lo demás —incluidas gafas de sol normales, filtros caseros, cristales de soldador, radiografías o productos sin certificación— no es seguro para tus ojos.